
No resulta sencillo inscribir a Narciso Ibáñez Serrador en una sola categoría. A lo largo de su dilatada trayectoria profesional ha ejercido como director, guionista, productor y actor en multitud de obras destinadas al cine, el teatro y, sobre todo, la televisión.
Aunque su trayectoria le ha llevado a transitar géneros de todo tipo, en los que siempre dejó su particular sello, ha sido en las producciones centradas en el suspense y el fantástico donde su huella ha sido más intensa. En 1966, Televisión Española comenzó a emitir uno de los proyectos más personales de Narciso Ibáñez Serrador, una colección de relatos con el misterio y lo sobrenatural en su punto de partida. A lo largo de las tres temporadas en las que permaneció en antena, Historias para no dormir reservó un espacio de la programación los miedos más profundos, y las pesadillas recurrentes que amenazan a los seres humanos. La propuesta, absolutamente rompedora con todo lo que hasta ese momento emitía la televisión en España, consagró a Ibáñez Serrador como uno de los nombres fundamentales del medio y uno de sus creadores más influyentes.